lunes, 8 de febrero de 2010

Santos Campeón, cuento hecho realidad.


Año 2005, el Huracán Katrina golpeó con toda su fuerza a Nueva Orleans, provocando el peor desastre natural en la historia de los Estados Unidos, la ciudad del jazz quedó sumergida en las aguas del desamparo y la tragedia. Año 2010 los Santos, la franquicia de la ciudad, llega al Super Bowl XLIV y como si fuera obra del destino se convierte en el ganador del Vince Lombardi.

De la mano de su mariscal de campo Drew Brees, los Santos de Nueva Orleans, ganaron su primer Super Tazón, al derrotar por marcador de 31 – 17 a los poderosos Potros de Indianápolis, dirigidos por el gran quarterback Payton Manning, en un vibrante juego disputado en el Sun life Stadium ante más de 75 mil espectadores.

Las acciones en el inicio del encuentro, demostraron los nervios y la falta de experiencia por parte de los de Nueva Orleans; pases profundos pero herrados por parte de Brees, así como la falta de concentración de sus receptores, hacían vislumbrar que la noche para los Potros sería mucho más fácil de lo que se había anticipado.

El marcador se abrió con un gol de campo ejecutado por el pateador de “Indy” Matt Stover, quien además se convirtió en el jugador más viejo en llegar a un Super Domingo, al saltar al campo con 42 años de edad. En un principio la defensiva de los Potros bloqueó opciones profundas para orillar a Bress a realizar lanzamientos cortos y así conseguir pocas yardas en sus descargas, de esta manera el juego ofensivo y poderoso de los Santos estaba siendo anulado. Indianápolis comenzó a demostrar su experiencia y después de un acarreo de 25 yardas por parte de Joseph Addai, llegó la primera anotación para los Potros obra de Pierre Garcon, al atrapar un envió perfecto por parte de Manning, el marcador indicaba 0 - 10

Las cosas empeoraron para Santos al no aprovechar una anotación casi hecha y dejar escapar la oportunidad de acercarse en el marcador, conformándose con un gol de campo de 47 yardas ejecutado por su pateador Garrett Hartley, colocando los cartones 3 – 10, el juego se veía complicado para la gente de Nueva Orleans.

Rumbo al término del segundo cuarto las defensivas de ambas escuadras realizaron un trabajo eficiente al detener los avances tanto terrestres como aéreos, el único movimiento en el marcador se debió a otro gol de campo de Hartley, el partido se fue al descanso de medio tiempo 6 – 10 a favor de los Potros, al parecer los Santos debían despertar de su sueño y regresar a su triste realidad, esa que indica que Nueva Orleans nunca se ha caracterizado por destacar en el ámbito deportivo.

Al regreso del medio tiempo el espíritu que mantuvo a los Santos como el mejor equipo de la liga, pareció llegar de pronto, y con una jugada que pocos se arriesgan a realizar, el rumbo del encuentro cambió de manera radical. En el saque inicial, Thomas Morstead realizó una patada corta, el ovoide fue capturado por Nueva Orleans y a partir de ahí los papeles se invirtieron, con un Payton Manning desesperado y lejos del nivel que suele tener, por otra parte, un hombre clave dentro de la defensiva de los Potros, Dwight Freeney, de quien se dudaba acerca de su participación por una lesión en el tobillo, al comienzo del tercer cuarto no estuvo al nivel y eso le costó a su equipo.

Brees, comenzó a soltar más el brazo y a llevar los hilos de su delantera, quedó demostrado con una excelente jugada al realizar un pase pantalla para Pierre Thomas quien eludió con maestría y habilidad a los defensores de Indianápolis para llegar hasta las diagonales y así remontar el marcador y ponerse arriba 13 – 10.

Sin embargo, los Potros no se dejarían vencer fácilmente, su historia y linaje no permiten que se den por vencidos tan fácilmente, y gracias a un excelente acarreo de Joseph Addai, “Indy” recuperó la ventaja y el marcador se encontraba 13 – 17, favor Indianápolis. El partido se comenzó a tornar tenso para los Potros, Hartley a pesar del viento en contra, colocó el marcador 16 – 17 al anotar un gol de campo para Nueva Orleans, caso contrario de Stover quien herró su disparo.

En ese momento comenzó la fiesta para los Santos, gracias a un envío perfecto por parte de Brees a Jeremy Shockey, éste logró una anotación más y posteriormente aunque con una jugada polémica lograron la conversión para dos puntos más a cargo de Lance Moore, entonces la pizarra indicaba 17 – 24.

Sin embargo el momento decisivo faltaba por llegar, la desesperación era notable en Manning, su obsesión por ganar su segundo anillo, hizo que bajara su rendimiento de forma notable y de pronto, en el momento de buscar a uno de sus receptores, Payton falla y es interceptado por Tracy Potter, quien aprovecha y anota. Hartley acierta el gol de campo correspondiente y deja los cartones 31 – 17 para Nueva Orleans. Indianápolis busca reaccionar, llega a zona de anotación pero no tiene fortuna, la historia, estaba escrita.

Santos de Nueva Orleans es Campeón de la NFL, Drew Brees es elegido jugador más valioso, el pueblo afectado hace cinco años, hoy goza y vibra con sus héroes del emparrillado. Como si fuese un cuento, hecho realidad.

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